sábado, 4 de diciembre de 2010

Las caricias de Dios

( Entrada del antejardin de mi casa que da a la calle.- Primavera 2009 )

Como he comentado he estado muy ocupada con mis hijos, y en especial con los exámenes del “El Travieso”, pero esta historia la quiero contar.

Hace algunas semanas sentí un dolor tremendo en una de las muelas. Me comenzó el la noche del terremoto y a los dos días se me pasó . Llegué a pensar que era dolor tensional.

Hace unas semanas me volvió el dolor en forma muy intensa y fui al odontólogo que atiende a casi toda la familia (muy honesto) Tenía una enorme caries y me tapó la muela ….. Me informó que debido al tamaño de ella era posible que me “pudiera dar “pulpitis y si era así que volviera a su consulta.

Al momento de pasar la cuenta la secretaria le preguntó cuánto sería lo que tendría que pagar y con gran sorpresa mía me cobró un tercio de lo debido.

¿Estás segura que eso es lo que debo pagar? - le pregunté

Si, me contestó .. Es la cuenta que me entregó el doctor.

A los dos días volví con un dolor agudo a esa muela y me hizo pasar de urgencia… me aplicó anestesia y me señaló que en razón al tamaño de la caries me había inflamado la pulpa dental y que era necesario ir donde su otra colega que era quien hacía esos tratamientos y que mientras me iba a aplicar un tratamiento para hacer desaparecer el dolor.

Tardó cerca de 30 minutos y al momento de pasarme la cuenta, le dijo a la secretaria que no me cobrara.

¿Estás seguro que no te debo nada? La otra vez me cobraste casi nada

“No, tu me pagaste la vez anterior. Acuérdate que debes hacerte el tratamiento de conducto”- me dijo

A los dos días estaba tendida en la “silla de torturas “de la otra odontóloga… su asistente le señaló que era paciente del “Doctor XXX “Al pasarme el presupuesto me di cuenta que incluían un poco más de los costos del tratamiento. Comos sabía los costos y gastos referenciales del tratamiento de conductos le comenté que había un error.

No, me señaló, pues vas a tener que volver donde el doctor XX pues luego del tratamiento de conducto te deberá reconstituir la muela

Llegué de vuelta donde mi odontólogo, una vez terminado el tratamiento de conducto, para que me efectuara la “reconstrucción” de mi muela

·”Dime cuánto es lo que tengo que pagar “

“Nada, yo te cobré en un inicio y la cuenta está pagada”

Le insistí que no se preocupara que no tenía problemas en pagar todo los costos y gastos involucrados

“Ándate a ser tus cosas” - me dijo con una amplia sonrisa

Salí de la consulta ese día con una sensación de haber sido abrazada y querida, no sólo por mi odontólogo, sino por Dios

PD: Mi odontólogo, según mi parecer, va a ser el próximo candidato a beato cuando se muera, pues he sabido de muchos casos que trabaja por vocación atendiendo a gente necesitada

1 comentario:

  1. He leído con atención tu post, María. ¡Qué poca gente queda así! Yo me topé en Integramédica, que su atención es un poco como "el juego de la biroca, al que le toca le toca", un per otorrinos que también me han atendido sin costo ¡porque sí! por considerar que estaba pagado. Para no crer en estos tiempos.

    Cariños para ti y para el Travieso y toda la familia. Te sigo recordando, amiga.

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