jueves, 11 de junio de 2020

Carta a alguien del personal de salud en Chile.( Te escribo porque...)

Hola, quizás en unos días más yo seré el paciente que te tocará examinar y cuidar bajo esta horrorosa pandemia.

Te cuento quién soy yo. Soy una madre de tres niños, dos biológicos y uno del corazón. El más pequeño de mis niños tiene TEA.

Todos mis niños son grandes personas. Los cuatro estamos solos, nos queremos y nos cuidamos.

Vivimos cerca de una clínica. "Qué suerte! - me decían algunos, vivir al lado de una clínica" . Pero no sabes la angustia que provoca hoy en medio de esta pandemia sentir varias veces al dia las sirenas desesperadas de las ambulancias queriendo llegar pronto con el enfermo para ser atendido. Para que mis niños no la oigan, subo el volumen de la radio o del TV. 

Hoy te escribo mirando mi jardín en un día gris y oscuro. Mis plantas entraron en un letargo muy cercano a lo que podría ser la muerte. No hemos salido de la casa desde que decretaron la primera cuarentena. Mis niños y yo sabemos que tú estás en esa clínica luchando día a dia para aliviar en alguna medida el dolor de las personas, y te damos las gracias.  

Tu angustia debe ser similar a la mía; la responsabilidad de tener a alguien a tu cargo pesa si quieres hacerlo bien.

Sigo mirando mi jardín y se cruza un picaflor que  suspendido en el aire me observa por unos minutos antes de seguir con su vuelo. 
A pesar de este día frío y gris, su trino demuestra felicidad.  

Me gusta la naturaleza y la poesía. Mi jardín me refuerza en sus ciclos, que la vida siempre vence, que la vida quiere ser vivida. Mis  bulbos de narcisos se encuentran bajo tierra esperando tiempos mejores para brotar y florecer.  Quien no los conoce al mirarlos diría que están muertos y no es así. Necesitan ese letargo para retomar sus fuerzas y seguir con su ciclo. Si te sientes mal emocionalmente, harás bien poder llorar, patalear y discutir contra lo injusta que es la muerte, esa muerte que exige hoy la soledad más absoluta.

Yo muchas veces he decretado la guerra en contra de Dios, del país, del sistema incluso en contra de  mi misma. Es válido sentirse así. Es necesario que te sientas así. Tras esa pena, angustia, guerras internas encontrarás paz. Apuesto todo que mirarás este tiempo cuando seas mayor con la satisfacción que no te rendiste. No te detengas. 

Me despido con un regalo si te interesa la poesía, que es la de W Whitman , y si quieres saber más de poesía te dejo mi blog     
mariajardinera.blogspot.com ( Ahí encontrarás mi alma)

                                                                                                           María. 

No te detengas ....

No dejes que termine el día sin haber crecido un poco,
sin haber sido feliz, sin haber aumentado tus sueños.
No te dejes vencer por el desaliento.
No permitas que nadie te quite el derecho a expresarte,
que es casi un deber.
No abandones las ansias de hacer de tu vida algo extraordinario.
No dejes de creer que las palabras y las poesías
sí pueden cambiar el mundo.
Pase lo que pase nuestra esencia está intacta.
Somos seres llenos de pasión.
La vida es desierto y oasis.
Nos derriba, nos lastima,
nos enseña,
nos convierte en protagonistas
de nuestra propia historia.
Aunque el viento sople en contra,
la poderosa obra continúa:
Tu puedes aportar una estrofa.
No dejes nunca de soñar,
porque en sueños es libre el hombre.
No caigas en el peor de los errores:
el silencio.
La mayoría vive en un silencio espantoso.
No te resignes.
Huye.
«Emito mis alaridos por los techos de este mundo»,
dice el poeta.
Valora la belleza de las cosas simples.
Se puede hacer bella poesía sobre pequeñas cosas,
pero no podemos remar en contra de nosotros mismos.
Eso transforma la vida en un infierno.
Disfruta del pánico que te provoca
tener la vida por delante.
Vívela intensamente,
sin mediocridad.
Piensa que en ti está el futuro
y encara la tarea con orgullo y sin miedo.
Aprende de quienes puedan enseñarte.
Las experiencias de quienes nos precedieron
de nuestros «poetas muertos»,
te ayudan a caminar por la vida
La sociedad de hoy somos nosotros:
Los «poetas vivos».
No permitas que la vida te pase a ti sin que la vivas.


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